“es ofrenda o vanidad”

Dende a cova sinálanme a ruta as maus que me ataron o embigo.
Ese caracol que leva ao lombo o enigma que vai
do ombreiro ao dedo que me sinala
máis alá da Vía Láctea.
No niño da cigoña.

Ofréceme só aquilo que non poidas contar.
Argamasa feita do teu cuspe.
Sabes que índa os mortos de pés con unllas esculpidas
se corrompen.

Via Lactea (Xan V. Perez)

Foto do amigo Xan V. Perez

Los poemarios de vejez ganan una hondura filosófica calma y una apaciguada actitud reflexiva ante la vida.
En “Entrevista” Cadenas recuerda la que Grazia Livi le hizo a Ezra Pound en la casa de su hija en Venecia, donde

“En sus últimos días

el viejo poeta

llegó a la Gran Incertidumbre

(…) pero a lo largo de la conversación

sí se observa entre líneas un dilema: el arte

es ofrenda

o vanidad”.

Rafael Cadenas y Gustavo Pereira país adentro o había que llenar de vino el vaso

Imaxe

poemas en papel vermello: primeiro libro de poemas de Lino

La poesía es un arma cargada de futuro

-Gabriel Celaya

Tomamos licor café na sobremesa. Mentres, Lino,  o neno dos meus amigos, escribe.
(Eu lémbrome da peli a profesora de parvulario de Nadav Lapid)

This slideshow requires JavaScript.

Cita

aurora

Los primeros que salen comprenden con sus huesos
que no habrá paraíso ni amores deshojados;
saben que van al cieno de números y leyes,
a los juegos sin arte, a sudores sin fruto.

“La Aurora” / Federico García Lorca (Poeta en Nueva York, 1929-1930)

amanecer

Amanece na Coruña. Febreiro 2015 [1001 amañeceres, 53]

Imaxe

sakura

sakura

sakura

O poeta Issa (1763-1827) escribiu:

A la sombra
de los cerezos en flor
nadie es un extraño

Que sinxelo comprender por que os xaponeses se xuntan a celebrar comendo e bebendo debaixo das cerdeiras en flor. Sentar á sombra branca, mirar como a brisa leva os pétalos, case ingrávidos.
Un soño de moito tempo, por fin, cumprido. O meu particular hanami no Valle del Jerte

Cita

morir bajo el peso de la hora

chovendo no meu macondoEs como si no fuera a escampar nunca”. Y yo me acordé de los meses de calor. Me acordé de agosto, de esas siestas largas y pasmadas en que nos echábamos a morir bajo el peso de la hora, con la ropa pegada al cuerpo por el sudor, oyendo afuera el zumbido insistente y sordo de la hora sin transcurso.

Isabel viendo llover en Macondo / Gabriel García Márquez

Imaxe

portas

Portas de “quinteiros”, en Dornelas.



Que trabajo nos cuesta
traspasar los umbrales
de todas las puertas!
Vemos dentro una lámpara
ciega
o una niña que teme
las tormentas.

11 de agosto de 1921. Federico García Lorca.
(Tres suites recompuestas y siete poemas inéditos de Federico García Lorca)