asumir

De ser unha árbore ben medrada de anos cara o sol, asumiría que me escotasen pólas no outono. Criar vermes na cortiza, liques na tona, brión pola cara norte. Ou tampouco.

árbore no parque de oza na coruña (galicia)

Advertisements

7 thoughts on “asumir

  1. Dicen que los árboles salvajes que se crían juntos en los bosques se cuidan mutuamente y casi todo lo que convive con ellos les ayuda a vivir. Los árboles aislados que las personas ponemos en las ciudades suelen ser unos desarraigados que terminan, si no les cuidan sus raptores, matando transeúntes en justa venganza. :-)
    Un abrazo.

    Liked by 1 person

  2. En el Rasillo de Cameros tenemos un olmo de montaña con cuatro siglos dentro de una plazuela, casi tan viejo como las piedras, que deseamos nos vea nacer, vivir, morir.
    EL OLMO DEL RASILLO
    Enferma como tú, como yo .Se le había abierto demasiado la herida. Pero, ¿quién oye socavar un universo de anillos? ¿Quién descubre esa pequeña hoguera de dolor dentro de la madera? ¿Sabía alguien que los árboles mueren de pie? Su terrible hueco, ya era papelera de la chiquillería; canasta de jóvenes probando su tino; covacha de orines de borrachos de madrugada. Y quien puso su mano en la fiebre de su frente sabía que era el último olmo de montaña de España en una plazuela. Sabía que es el emblema de cuatro siglos de un pueblo. Que ha sido cita, testigo fiel de los juramentos, de la palabra dada, del apretón de manos… ¡Si aún hoy, hay sombra de compromiso bajo sus viejas ramas!
    Y qué orgullo que aún beba de nuestra tierra, viéndonos nacer, vivir, morir. ¿Y dónde miraríamos si una noche cierra los ojos, si le derribara el viento o la indiferencia? ¿Cómo nos lo perdonaríamos?
    Ahora el viejo guerrero vuelve al combate: con una cincha de hierro en bandolera, con su tambaleo contenido por arneses… Y en la covacha, ya con cancela,
    una vara suya enraizada en una verde trastienda, ya llena de maderaje la oquedad de su perfil de malherido quijote . Un vástago suyo escondido que envejezca deprisa, joven, para que parezca que rejuvenece despacio, viejo. Un hijo que pronto se encarame a su padre moribundo, a la cumbre de su última rama vencida. Y que un día, al soltar las cinchas, los arneses, al dejar caer las muletas, ya desnudo de siglos…el corazón siga esperando, otro milagro de la primavera.

    Liked by 1 person

    • Me gusta mucho, rubén. Emociona. Los árboles centenarios como cómplices. Nuestros. De nuestros padres y abuelos. Testigos. Siempre que estoy bajo un árbol viejo de un camino, me pregunto.

      Gústame

Deixar unha resposta

introduce os teu datos ou preme nunha das iconas:

Logotipo de WordPress.com

Estás a comentar desde a túa conta de WordPress.com. Sair / Cambiar )

Twitter picture

Estás a comentar desde a túa conta de Twitter. Sair / Cambiar )

Facebook photo

Estás a comentar desde a túa conta de Facebook. Sair / Cambiar )

Google+ photo

Estás a comentar desde a túa conta de Google+. Sair / Cambiar )

Conectando a %s